Aceite esencial de Bergamota
El aceite esencial de Bergamota se obtiene de la cáscara del fruto Citrus bergamia mediante prensado en frío. Su aroma cítrico, fresco y ligeramente dulce es ampliamente utilizado en aromaterapia por sus propiedades relajantes, equilibrantes y revitalizantes. Es ideal para crear ambientes armoniosos, disminuir la sensación de estrés y aportar bienestar emocional y mental.

Beneficios principales
- Equilibra las emociones: Su aroma fresco y cítrico ayuda a reducir la sensación de tensión, nerviosismo y estrés, promoviendo estados de calma y bienestar.
- Purifica y refresca ambientes: Ideal para utilizar en difusores, ya que ayuda a aromatizar espacios con una sensación limpia, ligera y energizante.
- Recomendable para pieles grasas, ayuda a destapar los poros y equilibrar los niveles de sebo
- Destacado antiséptico: Para curar heridas, herpes, llagas y úlceras bucales.
- Afecciones de la piel: Eczemas, psoriasis, hongos y cándidas.
- Favorece la regeneración del colágeno: Rejuvenece la piel y previene su envejecimiento prematuro.
- En masajes estimula el flujo sanguíneo, recomendado para problemas de várices.
- Mejora el color de la piel, favoreciendo la producción de melanina.
- Tónico digestivo: Favorece el tránsito intestinal y ayuda a aliviar la indigestión.
Propiedades
Relajante · Purificante · Refrescante · Equilibrante · Revitalizante · Aromático · Antiséptico
Modo de uso
- Uso tópico: Diluye 1-2 gotas en una cucharadita de aceite vegetal portador, como el de Almendras, Jojoba o Rosa Mosqueta y aplica con masajes circulares en el área deseada.
- Cabello: Mezcla 5 gotas de aceite esencial de bergamota con una cucharada de aceite portador. Masajea suavemente durante 5 a 10 minutos. Puedes dejarlo actuar toda la noche o un mínimo de 30 minutos antes de lavar tu cabello. También puede agregarse al champú de uso diario.
- Cuidado de la piel: Diluye 2-3 gotas de aceite esencial de bergamota en una cucharada de un aceite portador. También puede agregarse al jabón líquido de uso diario.
- Acné y piel grasa: Agregar 1 gota en cada aplicación del jabón líquido.
- Spray ambientador: Aporta una sensación aromática única en tu hogar creando una fragancia natural a base de aceites esenciales. Aplica 25 gotas por cada 250ml de agua.
- Molestias digestivas: Masajear el abdomen suavemente y en círculos para aliviar gases e indigestión.
- Difusor: Poner entre 5-12 gotas en el difusor, dependiendo de los metros cuadrados de la estancia. Eleva el estado de ánimo, los niveles de energía y refresca el aire.
- En la bañera: Aplicando 10 a 15 gotas del aceite esencial, podemos conseguir una experiencia especialmente relajante y penetradora de sus propiedades. Se recomienda diluir previamente el aceite esencial con una pequeña cantidad de leche vegetal, pues como tienen una fase grasa, ayuda a que no se formen gotas ni acumulaciones de aceites esenciales en el agua que puedan irritar la piel.
Precauciones
Uso externo únicamente. No aplicar directamente sobre la piel sin diluir. Evitar contacto con ojos y mucosas. Mantener fuera del alcance de los niños. No recomendado durante el embarazo sin supervisión profesional.
Preguntas frecuentes sobre el Aceite esencial de Bergamota
El aceite esencial de bergamota se utiliza principalmente para promover la relajación, aliviar la sensación de estrés y aromatizar ambientes. También es apreciado en rutinas de cuidado de la piel gracias a sus propiedades equilibrantes y purificantes.
No. Como todos los aceites esenciales, debe diluirse previamente en un aceite vegetal o portador antes de su uso tópico para evitar irritaciones o sensibilidad.
Sí. Su aroma cítrico y delicadamente dulce es conocido por favorecer estados de calma, equilibrio emocional y bienestar mental.
Sí. Es uno de los aceites más utilizados en aromaterapia para refrescar espacios y crear ambientes tranquilos y agradables.
Sí. La bergamota puede aumentar la sensibilidad de la piel al sol. Después de aplicarlo tópicamente, se recomienda evitar la exposición directa al sol durante varias horas.
Debe mantenerse en un envase bien cerrado, protegido de la luz, el calor y la humedad. Conservado correctamente, puede mantener sus propiedades durante aproximadamente 2 a 3 años.

